Conceptos clave de transparencia detrás de nuestros proyectos REDD+

Proporcionamos total transparencia técnica, financiera y operativa sobre nuestro trabajo. En esta página detallamos cómo se calculan las reducciones de emisiones, cómo se asignan y gestionan los fondos, y cómo se mide el impacto. Queremos que tengas la certeza de que un certificado de emisiones representa una tonelada de CO₂ y que nuestro trabajo con las comunidades indígenas se basa en la integridad y la equidad.

FAQ

Human Forest apuesta por REDD+ (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de Bosques) porque representa uno de los mecanismos más eficaces para mitigar el cambio climático, generando beneficios tangibles para las comunidades locales. Si bien la reforestación tiene un rol en la captura de carbono, la estrategia más eficiente es evitar la deforestación desde el principio. Una vez que un bosque se pierde, se necesitan décadas para que los nuevos árboles absorban la misma cantidad de carbono que fue liberada. La Amazonía, como uno de los sumideros de carbono más críticos del mundo, debe protegerse antes de que alcancemos un punto de no retorno.

Colombia posee la mayor biodiversidad por kilómetro cuadrado en el mundo, pero sus bosques enfrentan amenazas crecientes por tala ilegal, expansión agrícola y extracción de recursos no regulada. Los territorios indígenas —hogar de extensas áreas de selva— se encuentran en la primera línea de este conflicto. En la percepción común del Norte Global, las comunidades indígenas viven en armonía perfecta con la naturaleza.. Sin embargo, la realidad es más compleja: antes del inicio de nuestros proyectos, casi todas las familias indígenas vivían en condiciones de pobreza extrema, con acceso limitado a salud, educación e ingresos estables. Esta inseguridad económica las obligaba con frecuencia a involucrarse en industrias extractivas o migrar a zonas urbanas, dejando atrás sus territorios ancestrales.

Al integrar a las comunidades indígenas como protagonistas del cuidado ambiental, Human Forest asegura que REDD+ no solo conserve los bosques, sino que también promueva estabilidad territorial y autonomía económica a largo plazo. A través de mecanismos financieros estructurados y el fortalecimiento de la gobernanza local, nuestros proyectos permiten una vida digna, autónoma y desvinculada de economías extractivas o asistencialismo externo

Distribución de ingresos: Beneficio máximo para las comunidades

Del total de ingresos generados por los proyectos de compensación de carbono, el 52 % se transfiere directamente a las comunidades indígenas. El 48 % restante es gestionado por Human Forest. A primera vista, este porcentaje puede parecer inferior al de otros desarrolladores que prometen divisiones 70/30. Sin embargo, estas cifras suelen ser engañosas.

Muchos desarrolladores reparten solo las utilidades netas, trasladando todos los costos operativos a las comunidades, lo que reduce significativamente sus ingresos reales. En cambio, Human Forest cubre todos los costos del proyecto con su propio porcentaje, incluyendo:

  • Logística y transporte (aviones o embarcaciones privadas para zonas remotas)
  • Personal y desplazamientos
  • Impuestos y tasas regulatorias
  • Costos de certificación, verificación y auditoría (recurrentes)
  • Comercialización y ventas
  • Estudios científicos y expediciones botánicas


Aunque en el papel otros modelos parezcan más generosos, nuestro enfoque garantiza a las comunidades un ingreso neto significativamente mayor tras deducción de gastos.

Human Forest otros desarrolladores
Ingresos brutos USD $1,000 USD $1,000
Costos directos USD $100 USD $100

Las cifras presentadas son a modo de ejemplo, no corresponden a ingresos reales, se usan como una referencia para evidenciar el cálculo:

Human Forest

Other Developers

Ingresos brutos

USD 1.000

USD 1.000

Costos directos

USD 100

USD 100

Gastos operativos

USD 300

USD 300

Costos totales

USD 400

USD 400

Distribución

52/48 (neto)

70/30 (bruto)

Ingreso real para comunidades

USD 520

USD 420

Ingreso final del desarrollador

USD 80

USD 180

Este modelo demuestra que, pese a que el porcentaje parezca menor, las comunidades indígenas obtienen mayores beneficios netos bajo nuestro esquema.

Los fondos se dividen en dos categorías:

  • Reserva administrada de forma autónoma (10-20 %)
      • Gestionada por el representante legal de la comunidad
      • Requiere aprobación previa del Consejo REDD+
      • Porcentaje limitado para asegurar un uso responsable
  • Transferencias familiares directas y programas de desarrollo (80-90 %)
    • Transferencia mensual: Cada familia participante recibe mínimo COP 1.000.000 mensuales por su labor de conservación. Esta suma cubre las necesidades básicas y permite una vida digna sin depender de actividades nocivas para el bosque.

15 programas comunitarios de desarrollo: Enfocados en el fortalecimiento socioeconómico sostenible. Sigue leyendo para obtener más detalles o visita la página de nuestra comunidad para conocer cómo estos programas hacen un impacto real.

Transferencias familiares:

  • Río Guainía & Río Negro: a través de Cootregua, entidad cooperativa bajo vigilancia de la Superintendencia Financiera de Colombia
  • Isana & Surubí: mediante Nequi, plataforma digital con opción de retiro en efectivo
  • Acceso a Internet: Todas las comunidades han sido dotadas de infraestructura digital para facilitar transacciones.

Dado que Human Forest opera bajo autoridad indígena, la asignación de fondos para los 15 programas de desarrollo requiere la firma de cuatro representantes ejecutivos del consejo REDD+.. Human Forest gestiona los recursos necesarios y coordina los servicios requeridos, presenta toda la documentación de respaldo ante las autoridades indígenas y opera con su aprobación. Además, se presenta un informe anual de rendición de cuentas.

Este enfoque estructurado asegura un uso eficiente de los fondos, maximiza los ingresos netos para las comunidades indígenas y garantiza la trazabilidad de cada dólar invertido, reafirmando nuestro compromiso con la integridad financiera, la equidad y la sostenibilidad a largo plazo.

Todos los proyectos siguen el estándar CERCARBONO o COLCX, lo que garantiza que las iniciativas de mitigación climática estén alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) mediante metodologías estandarizadas. Cada proyecto aplica el marco nacional REDD+ de Colombia (NREF) para establecer una línea base de deforestación científicamente sólida, basada en datos históricos, como el periodo 2005–2017 para el proyecto Grateful Planet: Territorio Indígena Bajo Río Guainía y Río Negro.
Esta línea base tiene en cuenta los impulsores de la deforestación, incluyendo la expansión agrícola, la extracción informal de recursos y el uso no regulado del suelo.

La captura de carbono se calcula a partir de inventarios de biomasa y evaluaciones de existencias de carbono forestal, verificadas mediante tecnologías avanzadas de teledetección como imágenes satelitales LANDSAT y análisis geoespacial. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), autoridad ambiental líder en Colombia, proporciona los datos cartográficos oficiales que garantizan la precisión y el cumplimiento de los protocolos nacionales de monitoreo forestal.

To guarantee integrity, all projects undergo independent third-party audits by oversight bodies such as ICONTEC and VERSA, ensuring that all reported carbon credits meet the highest transparency and reliability standards.

Nuestros proyectos integran sistemas de monitoreo multinivel que combinan imágenes satelitales, vigilancia con drones y patrullaje liderado por las comunidades. Empleamos sistemas de información geográfica (SIG) y el Sistema de Monitoreo de Bosques y Carbono (SMByC) para el seguimiento de los cambios en la cobertura forestal. En proyectos de Grateful Planet cinco líneas especializadas de monitoreo evalúan la deforestación, la degradación y las perturbaciones, mientras que los monitores comunitarios utilizan aplicaciones AVENZA GPS para la recolección de datos georreferenciados en tiempo real. Además, el monitoreo se basa en datos cartográficos oficiales de IDEAM, garantizando la alineación con los sistemas nacionales de vigilancia forestal.

Las reducciones de emisiones se calculan utilizando estimaciones conservadoras y protocolos de validación rigurosos. Nuestros proyectos siguen una metodología de línea base sólida, comparando las tasas reales de deforestación con escenarios proyectados que asumen condiciones sin intervención. Sin financiamiento climático, las tasas de deforestación aumentarían debido a presiones económicas como la minería, tala ilegal y cultivos ilícitos, así como la conversión de tierras para uso agrícola. Los proyectos son sometidos periódicamente a verificaciones independientes por terceros (OVVs, tales como ICONTEC y VERSA AUDITORES), y los créditos generados se registran en plataformas oficiales como EcoRegistry y COLCX, lo que garantiza total transparencia y evita la doble contabilización. Además, los proyectos están registrados en RENARE, el registro nacional encargado de la inscripción de proyectos, lo que garantiza la transparencia y evita la doble contabilidad.

Además del beneficio ambiental, reinvertimos en 15 programas de desarrollo comunitario estructurados:

  1. Economía y mejoramiento de la calidad de vida
  2. Ordenación autónoma del territorio
  3. Sostenibilidad ambiental
  4. Cultura y educación propia y moderna para todos
  5. Fortalecimiento de acceso a servicios de salud
  6. Ampliación de la cobertura y apropiación TIC
  7. Mejoramiento de infraestructura, vivienda y medios de transporte
  8. Acceso a agua limpia y saneamiento básico
  9. Ampliación de la cobertura energética
  10. Cuidado de la niñez
  11. Fortalecimiento a la unidad y armonía de la familia
  12. Apoyo a los jóvenes del resguardo
  13. Equidad y mujer
  14. Ecoturismo sostenible
  15. Adultos sabedores

Estos programas abordan brechas sociales y económicas históricas mediante el financiamiento de iniciativas en educación, salud, acceso a agua potable e infraestructura básica. En Grateful Planet: Resguardo Indígena Bajo Río Guainía y Río Negropor ejemplo, los ingresos del proyecto han permitido apoyar a 20 instituciones educativas, brindar conectividad satelital a las comunidades y mejorar el acceso a servicios de salud mediante la contratación de personal médico adicional y la provisión de insumos. Visita nuestra la página de comunidades y las páginas individuales de cada proyecto para ver estos programas en acción y su impacto real en el territorio.

The territorial autonomy of the communities remains fully intact. Antes del inicio de cualquier proyecto, se lleva a cabo un proceso de Consentimiento Libre, Previo e Informado (CLPI) aprobado formalmente por más del 90% de las familias participantes.Las decisiones estratégicas se toman en el seno de laAsamblea de Capitanes, en estrecha coordinación con los ancianos, los guardianes del conocimiento y los líderes culturales.

La propiedad colectiva está protegida por el artículo 63 de la Constitución Colombiana, que declara los territorios indígenas como inalienables, imprescriptibles e inembargables.. Contratos adicionales refuerzan esta protección jurídica.

Además, Human Forest garantiza el pleno cumplimiento de lasSalvaguardias de Cancún:un marco internacional de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), diseñado para garantizar que los proyectos REDD+ respeten los derechos humanos, promuevan la conservación de la biodiversidad y eviten impactos sociales y medioambientales adversos.

En Colombia, las Salvaguardas se implementan a través de la Estrategia Nacional “Bosques Territorios de Vida” y su Sistema de Información de Salvaguardas (SIS).. Human Forest aplica estrictamente este marco, integrando principios como:

  • Participación plena y efectiva de las comunidades
  • Respeto a los derechos colectivos y al conocimiento tradicional
  • Conservación de los ecosistemas y prevención de desplazamientos de emisiones

El cumplimiento es verificado periódicamente mediante informes oficiales y auditorías externas, reforzando nuestro compromiso con una ejecución ética, transparente y alineada con los más altos estándares internacionales.

Asimismo, mantenemos una comunicación constante y rendición de cuentas directa con las comunidades. A través de talleres periódicos, sesiones de fortalecimiento de capacidades y reportes de avance, fortalecemos la gobernanza local, fomentamos la confianza y garantizamos que las comunidades supervisen activamente e influyan en la ejecución de los proyectos.

Las comunidades indígenas conservan plena autonomía sobre sus tierras y la gobernanza del proyecto. Antes de la ejecución, se llevó a cabo el proceso de Consentimiento Libre, Previo e Informado (CLPI), que garantizó que más del 90% de las familias de todos los territorios participantes aprobaran formalmente el proyecto. Las decisiones se toman a través de estructuras de gobierno tradicionales, como la Asamblea de Capitanes, donde los líderes indígenas determinan colectivamente las prioridades del proyecto. Los ancianos y los guardianes del conocimiento también desempeñan un papel crucial, garantizando la alineación cultural con los esfuerzos de conservación.

La seguridad de la tenencia de la tierra se ve reforzada por la Constitución colombiana de 1991 (artículo 63), que declara los territorios indígenas inalienables, imprescriptibles e inembargables. Esto significa que las áreas del proyecto no pueden ser vendidas, transferidas o reclamadas por entidades externas. Además, los acuerdos contractuales y los mecanismos de salvaguardia garantizan aún más la protección jurídica de la propiedad y la autonomía indígenas.

Cada proyecto incluye un plan integral de gestión de riesgos con sistemas de alerta temprana, vigilancia comunitaria activa y estrategias de intervención. Las evaluaciones de riesgo se realizan periódicamente, utilizando imágenes satelitales e información local para detectar y abordar posibles amenazas. En caso de perturbaciones ambientales, los mecanismos de respuesta inmediata incluyen medidas de contención, iniciativas de reforestación y acciones coordinadas con las estructuras de gobernanza indígena. Además, las patrullas comunitarias desempeñan un papel clave en la identificación temprana de riesgos y en la implementación de estrategias de mitigación.

El dinámico entorno político de Colombia presenta retos para la conservación a largo plazo, especialmente en territorios remotos donde la presencia del gobierno ha sido históricamente mínima. Human Forest mitiga estos riesgos mediante una total transparencia financiera y operativa, auditorías independientes realizadas por terceros y estrictos mecanismos de validación. Los fondos de los proyectos son gestionados directamente por las comunidades indígenas, lo que reduce las interferencias externas y garantiza que los recursos se asignen según lo previsto. Además, los proyectos promueven activamente alternativas económicas sostenibles, permitiendo que las comunidades locales transiten de actividades como la tala ilegal o la minería hacia prácticas generadoras de ingresos alineadas con la conservación.

A diferencia de las iniciativas dirigidas por el gobierno, que pueden verse afectadas por políticas cambiantes, nuestros proyectos REDD+ del sector privado proporcionan continuidad y resistencia. Dados los frecuentes cambios administrativos en Colombia, depender de programas públicos de conservación puede ser incierto. Al operar con independencia de los ciclos políticos, Human Forest garantiza que los esfuerzos de conservación permanezcan ininterrumpidos, protegiendo los bosques y asegurando beneficios a largo plazo para las comunidades indígenas.

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